24 mayo, 2024

El reconocido artista y crítico de las

letras falleció a causa de una enfermedad

Ricardo Piglia, uno de los escritores más reconocidos de nuestra literatura contemporánea, pero también conocido por su calidad de lector, falleció el viernes 6 de enero en Buenos Aires. Padecía desde hace un tiempo de esclerosis lateral amiotrófica, lo que lo hizo alejarse de la escritura.

Ricardo Piglia nació el 24 de noviembre de 1941 en Adrogué. Entre sus grandes obras se encuentra «Inteligencia Artificial», Plata Quemada», «Blanco nocturno» y «Los diarios de Emilia Renzi» (su alter ego) y fue una de las voces literarias más representativas de América Latina.

El año pasado ganó el premio Formentor de Literatura, pero su enfermedad le impidió ir a recibirlo, y en su lugar fue su nieta Carlota Pedersen y su amigo y editor español, Jorge Herralde.

El proyecto más importante de su vida fueron sus diarios personales, que se empezaron a publicar dos años atrás y de los que se publicaron los dos primeros tomos, bajo el título de «Los diarios de Emilio Renzi», en referencia al alter ego que habita muchos de sus textos más conocidos . El tomo final está previsto se edite el próximo septiembre.

Durante enero de 2016, más de 36 mil personas demandaron a Médicus a «adoptar las medidas pertinentes» para «otorgar al Sr. Ricardo Emilio Piglia», quien padecía de Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), el «100% de la medicación e insumos prescritos por el médico tratante», en tanto la prepaga había ratificado su «total disposición y voluntad para cumplir lo que el paciente ha solicitado». Luego la empresa de salud incumplió la sentencia del 09 de noviembre, del Juez Iván Garbarino, del Juzgado en lo Civil y Comercial Federal 8, según los denunciantes.

Como crítico y teórico, supo surfear la «desliteraturización» de la novelística actual, se formó en Historia, en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), trabajó 10 años en distintas editoriales durante su estancia en Buenos Aires, y dirigió la emblemática Serie Negra que difundió autores como Dashiell Hammett y Raymond Chandler.

En 1967 recibió una mención especial del VII Concurso Casa de las Américas de Cuba que derivó en «Jaulario», su primer libro de cuentos; en 1977 llevaba publicados «La invasión» y «Nombre falso», pero pasaron tres años más hasta su reconocimiento internacional, en 1980, con Renzi protagonizando su primera novela, «Respiración artificial».

De 1986 es «Crí­tica y ficción», libro que reúne ensayos de sus obsesiones: «La lectura de la ficción», «Sobre Roberto Arlt», «Narrar en el cine», «Una trama de relatos», «Sobre Cortázar», «El laboratorio de la escritura» y «Sobre el género policial».

Su siguiente novela demoró seis años. Era «La ciudad ausente», que en 1992 mostraba cuentos generados por una máquina inventada para sustituir a una amante muerta; subtextos similares entrecruzó en «Blanco Nocturno», la novela donde él mismo resumió: «Renzi tiene una pequeña crisis, se encierra en una casa de Adrogué y se produce una historia con una mina que vive enfrente».

A mediados de los 90 comenzó a guionar filmes como «Corazón iluminado» (1996), de Héctor Babenco; o «La sonámbula, recuerdos del futuro» (1988), de Fernando Spiner; mientras que «La ciudad ausente» fue transformada en ópera junto al músico Gerardo Gandini y estrenada en el Teatro Colón tres años más tarde.

De esa época, 1997, es el pequeño escándalo del Premio Planeta en torno a «Plata Quemada», en el que uno de los finalistas, Gustavo Nielsen, denunció «predeterminación en favor de la obra de Piglia».

Con el nuevo milenio su reconocimiento se acrecentó, la cuestionada novela llegó al cine con un premio Goya; el mismo año guionó «El astillero», de David Lipszyc, sobre la novela homónima de Juan Carlos Onetti; y de 1999 es el ensayo «Formas breves».

Los premios arreciaron y llegó el Iberoamericano de Letras José Donoso, en coincidencia con el lanzamiento en 2005 de dos ensayos ineludibles, el «Diccionario de la novela de Macedonio Fernández» y «El último lector»; seguido por el premio de la Crítica de España en 2010; el Rómulo Gallegos en 2011 y el Iberoamericano de Narrativa Manuel Rojas en 2013, cuando Anagrama lanzó su última novela, «El camino de Ida».

Su incansable trabajo escribiendo y analizando literatura lo llevó al Konex de Brillante en 2014, mientras estaba al frente de la filmación para televisión de «Los siete locos» y «Los lanzallamas», sobre las novelas de Roberto Arlt.

 

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